Aplicar con suaves movimientos circulares durante 1 minuto, como un exfoliante.
No dejar actuar durante más de 2 minutos. Retirar con un paño húmedo.
Frecuencia máxima: una vez al mes. No combinar con otros exfoliantes ni retinol.
Receta 3: Crema de bicarbonato de sodio y aceite de coco (para piel seca y arrugada)
Ingredientes: ¼ de cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cucharada de aceite de coco virgen. El aceite crea una película protectora que reduce la alcalinidad.
Preparación: Calentar ligeramente el aceite para que se mezcle mejor.
Indicaciones:
Aplicar solo en arrugas profundas (surco nasogeniano, frente). Masajear durante 30 segundos. Retirar con una toalla húmeda. No dejar actuar por más de un minuto.
Usar como máximo cada tres semanas. Suspender su uso si se observa descamación o enrojecimiento.
Advertencia final: Olvídese de la idea de que el bicarbonato de sodio “rellena” las arrugas. Para obtener resultados reales y seguros, consulte a un dermatólogo: los retinoides, la vitamina C, el ácido hialurónico o los tratamientos con láser son opciones comprobadas. El bicarbonato de sodio, en el mejor de los casos, sirve como exfoliante ocasional; en el peor, puede provocar dermatitis. Su piel merece algo mejor que un remedio antiviral.